Las instalaciones de frío industrial no solo consumen electricidad: durante su funcionamiento también expulsan grandes cantidades de calor. Nuevos proyectos industriales están demostrando que parte de esa energía puede recuperarse y aprovecharse mediante bombas de calor para producir agua caliente o cubrir otros procesos térmicos.
En Mallorca puede tener especial interés para industria alimentaria, bebidas, pescado, carne, distribución y grandes instalaciones frigoríficas, donde pueden coexistir durante muchas horas necesidades de frío y calor.